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Rutinas familiares para sentirnos mejor

¿Creías que las rutinas familiares son aburridas? No esperes más para leer las nuestras y empezar a armar las favoritas tuyas

¿Creías que las rutinas familiares son aburridas? No esperes más para leer las nuestras y empezar a armar las tuyas. Cocinar en familia, bañar al perro y compartir una tarde en el parque es solo parte de lo que podemos compartir con nuestros más amados.

Las rutinas son costumbres muy positivas cuando las abordamos como puntos de fusión con nuestros seres queridos. Lejos de tratarse de acciones reiteradas, repetitivas y aburridas, las rutinas pueden ser la forma de volver a estar juntos.

En casa practicamos algunas que, por supuesto de común acuerdo, fomentan esa práctica tan hermosa llamada unión familiar.

Las rutinas familiares que nos unen

La película infantil de los sábados

Al caer el sol los sábados, los cuatro nos reunimos frente a la computadora para ver una película infantil. Sin importar si es invierno, verano, otoño o un hermoso día de primavera, los niños están ansiosos esperando para este mágico momento. Una semana la elije nuestro hijo y la siguiente nuestra niña, así lo hacemos de forma democrática. Cuando los días son muy lindos, cargamos la computadora unas horas antes y la llevamos a la terraza, para así disfrutar de nuestro “cine privado” en una “sala climatizada.”

El parque de los domingos

Estar en contacto con la naturaleza es de suma importancia para nosotros. No nos tomamos a la ligera la necesidad de respirar aire puro, beneficiarnos de los colores de las flores y de impregnarnos del aroma de las rosas. Cada domingo después de almorzar nos dirigimos a un parque a pasar allí unas horas. Participamos de los juegos que el propio parque ofrece, tales como tirolinas, o de los nuestros, de esos que forman parte de la identidad de cada familia.

Cocina asistida de los jueves

La cocina puede ser una tarea a la cual bien podemos temerle… si es que lo hacemos solas. En cambio, cuando toda la familia se pone manos a la obra, el asunto cambia. Nuestros hijos hacen las tareas que no implican riesgos, tales como revolver, amasar y condimentar. Los adultos cortamos, hervimos, salteamos y horneamos. El resultado es sorprendente y muy creativo. Los condimentos que nuestra hija le regala a las preparaciones son demasiado originales y producen unos sabores que podrían comenzar a marcar tendencia. El aderezo extra de todo este asunto es que les podemos enseñar hábitos y destrezas a nuestros hijos.

El baño del perro de los lunes

Tener una mascota es una experiencia renovadora, pero hay que cuidarla. Cuando Samuel, nuestra fabulosa mezcla de labrador y perro callejero llegó a nuestra casa directo de un refugio, les dejamos muy claro a nuestros pequeños que ellos tendrían que ser parte activa de su cuidado. Nuestro hijo se encarga de que su agua esté perfectamente limpia y, por supuesto, disponible, en todo momento. Nuestra hija es la “secretaria del alimento,” ya que lo repone tres veces al día. Mi esposo se encarga de sus dos paseos diarios y yo… bueno, yo preparo el baño para que todos participemos de su aseo el primer lunes del mes. Nos encanta esta rutina, muy especialmente porque Samuel queda despidiendo un aroma fantástico durante unos días.

Como ves, armar rutinas familiares es una forma muy fresca de renovarlos votos familiares que nos unen como grupo. Anímate a armar la tuya, seguramente hay muchas actividades interesantes esperando por ustedes.

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